noviembre 19, 2024
Las solicitudes de préstamos al consumo se asignan aleatoriamente a prestatarios reales con equilibrio de género, quienes posteriormente las presentan a una muestra representativa de funcionarios de crédito de bancos chilenos, cuyas preferencias de género se obtienen antes del experimento. La tasa de aprobación entre las mujeres es un 18% más baja en relación con los hombres, lo que se atribuye principalmente a la discriminación basada en el gusto por parte de los funcionarios con preferencias pro-masculinas. Luego, se prueba una intervención para reducir el sesgo, en la que los funcionarios reciben información sobre estadísticas oficiales que indican que las mujeres exhiben tasas de reembolso más altas que los hombres. Los funcionarios sesgados actualizan sus creencias, pero la discriminación permanece sin cambios, lo que significa que es poco probable que la discriminación estadística inexacta contribuya a explicar la discriminación de género en los préstamos al consumo.