mayo 20, 2024
Prestando atención a lo que dicen los estudiantes peruanos y bolivianos en las escuelas sobre cómo son vistos y tratados por sus compañeros nativos, este artículo tiene como objetivo analizar las formas en que se producen los límites simbólicos, dando lugar finalmente a límites sociales entre nativos y migrantes. La metodología se basa en entrevistas en profundidad con estudiantes, padres y educadores de escuelas rurales y urbanas en la región de Arica y Parinacota, la región más septentrional de Chile, en la frontera con Perú y Bolivia. Concluimos que la producción de límites simbólicos entre los estudiantes surge como discursos sobre la nacionalidad, el color de la piel, la etnia y la historia. Los estudiantes migrantes peruanos y bolivianos describen ser objeto de burlas por parte de sus compañeros nativos debido a su país de origen, por ser de piel más oscura, por ser aymaras y por haber perdido la Guerra del Pacífico (y, en el caso de los bolivianos, por haber perdido el acceso a la costa). Algunos estudiantes migrantes perciben estos discursos como discriminación y los consideran perjudiciales; sin embargo, muchos otros los aceptan como cosas normales de la escuela, siempre y cuando no haya violencia física. Además, los profesores y los padres no consideran problemáticas estas interacciones. El artículo concluye que la normalización de las dinámicas estigmatizantes y discriminatorias contra los estudiantes migrantes dificulta su inclusión en las escuelas chilenas.